En esta foto se podría decir que a la abeja “le queda muy grande el caballo”. Lo cierto es que esta foto la saque en 2017 en Las Palmas de Gran Canaria.
Estaba dormida en el sueño de los justos. Es más, nos sabía ni que la tenía o no me había dado cuenta del “pequeño” detalle de la abeja posada en la flor.
